La historia de Davidoff comienza en 1906 en Kiev, Ucrania, donde nació Zino Davidoff en el seno de una familia de comerciantes de tabaco. Ante el creciente antisemitismo en la Rusia Imperial, la familia emigró a Ginebra en 1911. Su padre, Henri Davidoff, abrió una pequeña tienda de tabaco que se convirtió en punto de reunión para aficionados de toda Europa.
"La calidad no es un lujo." Esta frase, atribuida a Zino Davidoff, define la filosofía que convirtió una modesta tabaquería de Ginebra en la marca de puros más reconocida del mundo.
El viaje que lo cambió todo
A los 19 años, Zino viajó por Argentina, Brasil y Cuba, trabajando directamente en plantaciones de tabaco durante varios años. Este peregrinaje lo transformó. Regresó a Ginebra en 1930 con un conocimiento único sobre fermentación, añejamiento y mezcla de hojas que ningún comerciante europeo de la época poseía.
En los años 40, durante la Segunda Guerra Mundial, la neutral Suiza le permitió a Zino construir un stock masivo de puros cubanos para abastecer a Europa en la posguerra. Fue su primer gran golpe de genio comercial.
El acuerdo histórico con Cuba
En 1967, Cubatabaco —la entidad estatal cubana— se acercó a Davidoff con una propuesta sin precedentes: crear una línea de puros con su propio nombre, elaborados en la mítica fábrica El Laguito de La Habana, la misma que producía los Cohiba. Así nacieron en 1968 el Davidoff No.1, No.2 y Ambassadrice, todos identificados con la ya icónica banda blanca con letras doradas.
La serie Château —cuyos vitolas llevaban los nombres de los grandes vinos de Burdeos: Château Margaux, Château Latour, Château Haut-Brion— se convirtió en símbolo de estatus en Europa. Fumar un Davidoff era el equivalente a descorchar un Pétrus.
La ruptura con Cuba y el golpe teatral
A finales de los 80, Zino comenzó a detectar caídas en la calidad de la producción cubana. El volumen crecía pero el estándar bajaba. Su respuesta fue dramática: en 1989, ordenó destruir 130,000 puros cubanos frente a las instalaciones de Cubatabaco y funcionarios de aduanas suizas. Fue un acto sin precedentes en la historia del tabaco.
En 1991, la producción se trasladó íntegramente a Villa González, Santiago, República Dominicana. Allí, el maestro mezclador Hendrik "Henke" Kelner reconstruyó la reputación de la marca desde cero, creando blends que hoy son referencia mundial.
Año de fundación
1911 — Tienda familiar en Ginebra, Suiza
Producción actual
Villa González, Santiago de los Caballeros, Rep. Dominicana
Control de calidad
Más de 300 puntos de inspección por cigarro antes de salir de fábrica
Líneas emblemáticas
White Label (Grand Cru, Aniversario) · Black Label (Nicaragua, Escurio, Yamasa)
El legado hoy
Zino Davidoff falleció en 1994 a los 87 años, pero su legado es imborrable. Hoy el Grupo Oettinger Davidoff celebra sus 150 años de historia y opera más de 60 tiendas flagship en todo el mundo. Cada cigarro Davidoff pasa por más de 300 puntos de control de calidad antes de llegar a tus manos. En Buenos Humos, el Davidoff Escurio Gran Toro es uno de nuestros referentes más solicitados.














































